Salidas y Paseos

Los Imperdibles de La Semana

 

Otra semanita “a todo dar” como dicen en México!

Ya arrancó Miro en el MNBA!

El Museo en si mismo ya es una gloria, No vi la muestra todavía, pero rescato la mirada de Miro. Lo simple, lo bello, lo genuino de su arte. La gente dice que hace dibujitos de nenes, pero a mi me parece que su genialidad esta en que no podes dejar de mirar su obra con ojos de chicos buscando explicaciones de grandes.

México Moderno Vanguardia y Revolución en el Malba desde el 3 de Noviembre, imperdible, amo la pintura méxicana de la primera mitad del Siglo XX; la descubrí viviendo en Mëxico hace 30 años cuando Frida todavía no era Frida; me devoré su vida en una Biografia de la época, mientras de a poco el pueblo méxicano se empezaba a amigar con esa mujer tan emblemática, disruptiva, provocativa pero esencialmente mexicana. El Combo incluye Rivera, Siqueiros, Orozco, Covarrubias.

Habrá colas eternas para verlo, pero Paris bien vale una Misa.

El Conde de Ory, es una Opera bufa que se perdió en la inmensidad del tiempo. este viernes que viene la gente de Juventus Lyrca se dio el lujo de rescatarla y subirla al Avenida. La Temporada fue excelente, se espera un final glorioso. Ya les contaré en mi proximo post.

La Noche de los Museos es un clásico de Buenos Aires que marca hitos en la movida cultural de la Ciudad.

Va más Data.

Piérdanse en su ciudad con ojos de viajeros, vayan a los lugares que siempre soñaron! Que tengan una Buena Vida!

Miro en el MNBA

El Museo Nacional de Bellas Artes inaugura el 25 de octubre, a las 18, la muestra Miró: la experiencia de mirar, que se centra en el trabajo del artista catalán Joan Miró (1893-1983) durante las dos últimas décadas de su vida.

La exhibición presenta cincuenta obras, realizadas por Miró entre 1963 y 1981, pertenecientes a la colección del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, de España, con curaduría de Carmen Fernández Aparicio y Belén Galán Martín, bajo la dirección de Manuel Borja-Villel y Rosario Peiró.

Miró, quien desde los años 20 se mantuvo en el centro del devenir del arte moderno vinculado a los círculos parisinos de vanguardia, inicia hacia mediados de la década del 50 un proceso de introspección, en el que alcanza la máxima simplificación de su universo. En 1956, el artista se traslada a su nuevo estudio de Son Abrines en Mallorca, diseñado por su amigo Josep Lluís Sert. En el taller-vivienda, reúne por primera vez la totalidad de su producción, lo que le ofrece la posibilidad de revisar y redefinir, directamente, toda su obra. En esta época, parte de un motivo casual o fortuito, que puede ser una mancha, una gota, una huella, un objeto encontrado o un elemento natural, recreando, por medio de este impulso, un tema frecuente en su obra: la representación de la naturaleza y de la figura humana. “Miró supera la realidad como referente para convertirla en materia y signo, y construye un lenguaje simbólico esencial que emplea en la resolución de problemas plásticos”, señala el texto curatorial que acompaña la muestra.

La exposición Miró: la experiencia de mirar permite acercarse a esta renovación de su pintura, en la que el artista intensifica el trabajo directo en el lienzo, abordando los grandes formatos e incidiendo en las posibilidades del gesto y las cualidades del material. Se encamina así a una simplificación, tanto en la definición de la forma como en el uso del color, para conseguir –según lo que el propio artista declaró en 1959– que “las figuras parezcan más humanas y más vivas que si estuvieran representadas con todos los detalles”.

La exposición –que viajará en marzo de 2018 al Museo de Arte de Lima, del Perú– presenta 18 pinturas, 6 dibujos, 26 esculturas y dos filmes: Miró parle (Miró habla), de 1974, del fotógrafo y realizador francés Clovis Prévot, que incluye una profunda entrevista al artista, realizada en 1972, en Palma de Mallorca, por Pere Portabella y Carles Santos, en la que el pintor repasa toda su carrera; y el cortometraje Miró l’altre (Miró, otro), de 1969, dirigido por Portabella, una de las piezas más importantes de la filmografía dedicada al autor, que documenta la composición y posterior destrucción por parte del artista de un mural sobre la vidriera del Colegio Oficial de Arquitectos de Barcelona.

Miró: la experiencia de mirar es organizada por el Museo Nacional de Bellas Artes y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, con la colaboración de la Embajada de España en Argentina y el apoyo de la Asociación Amigos del Bellas Artes.
La muestra podrá recorrerse en el Pabellón de exposiciones temporarias del Museo, entre el 25 de octubre de 2017 y el 25 de febrero de 2018, de martes a viernes, de 11 a 20, y sábados y domingos, de 10 a 20.

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Imagen: Fragmento de Femme, oiseau, étoile (Homenatge a Pablo Picasso) / Mujer, pájaro, estrella (Homenaje a Pablo Picasso), 1966-73. Óleo sobre lienzo, 245 x 170 cm. © Successió Miró / ADAGP, París / SAVA, Buenos Aires, 2017.

Pintores Mexicanos en el Malba

La muestra México moderno. Vanguardia y revolución traza el desarrollo de las diferentes propuestas estéticas modernistas que tuvieron lugar durante la primera mitad del siglo XX en México. El recorrido está compuesto por un conjunto  de 170 piezas emblemáticas de más de 60 artistas, incluyendo a los más grandes maestros del período: Dr. Atl, Miguel Covarrubias, Saturnino Herrán, María Izquierdo, Frida Kahlo, Agustín Lazo, Diego Rivera, José Clemente Orozco, Antonio Ruiz “El Corcito”, David Alfaro Siqueiros, Remedios Varo y Ángel Zárraga, entre otros, muchos de los cuales se exhiben por primera vez en nuestro país en una exposición sin precedentes.

La selección de obras pretende dar cuenta de la búsqueda de una auténtica mexicanidad y del modo en que los intereses vanguardistas y revolucionarios cambiaron el rumbo de las artes. Muestra también la fuerza y la solidez del período moderno en México, en el que lo folklórico –que persiste desde épocas precolombinas y es parte indisoluble de la vida cultural del país– se volvió un sello identitario. Las obras exhibidas son prueba de que la vanguardia local no fue una mera imitación de lo sucedido en Europa, sino una reelaboración que precisamente incorporó los elementos de la cultura local. En este proceso fue crucial el papel de la ciudad, estridente y cosmopolita, repleta de artistas e intelectuales que se nutrieron de lo autóctono, de las costumbres y festividades populares y religiosas, de la temática indigenista, de los conflictos de clases y de la activa vida social y política.

El arte mexicano de la primera mitad del siglo XX es reconocido principalmente por sus contribuciones en torno a la pintura monumental, el muralismo impulsado por el triunfo de la Revolución que promovió un proyecto de construcción de la nación moderna. “Si bien el muralismo es un referente primordial del periodo, y la exposición incluye algunos ejemplos de pintura monumental transportable, buscamos también indagar en los múltiples mecanismos de interrelación y sinergia que se dieron entre las diversas manifestaciones culturales de la época. Por lo tanto, se exhiben propuestas emergentes de la literatura, la música, el cine y la cultura en general, que son vitales para la comprensión de las artes plásticas del periodo en un contexto amplio”, sostiene la curadora Victoria Giraudo.

El proyecto busca, además, revisar y reflexionar sobre algunos presupuestos que ordenaron la historia del arte para revalorizar la producción y el accionar de artistas mujeres que fueron marginalizadas del relato canónico y, de este modo, reposicionarlas como auténticas protagonistas en la escena cultural. Las manifestaciones en torno a la búsqueda identitaria y la valoración de lo propio no se ciñeron exclusivamente a las artes plásticas, pero tampoco al ámbito mexicano. Las piezas incluidas en la exposición –pinturas, esculturas, dibujos, grabados, objetos populares, revistas, fotografías y documentación– resaltan también este último aspecto, mostrando las relaciones entre los principales exponentes de la cultura mexicana y la intelectualidad de avanzada del resto del cono sur.

Organizada junto al MUNAL, Museo Nacional de Arte (México)

El Conde de Ory en el Avenida

Noviembre | 3, 5, 9 y 11 | Teatro Avenida
EL CONDE ORY de Gioacchino Rossini

Dirección musical: Hernán Schvartzman
Dirección escénica: María Jaunarena

En coproducción con Opera2Day

Después de Così fan tutte y Don Giovanni, Juventus Lyrica y Opera2Day se reúnen nuevamente para traer lo mejor de la ópera. Todo compositor sufre casi siempre injustamente el olvido de alguna de sus obras. Durante mucho tiempo alguna perla de extraña belleza se sigue gestando después de su creación y estreno hasta que finalmente llega el momento del redescubrimiento. Ese es el caso de Rossini con esta opera buffa que resplandece por su humor, su frescura y el brillo de su partitura. Desempolvada del rincón del olvido por las grandes casas de ópera, El conde Ory es una oportunidad única para ver, escuchar y disfrutar otro universo de Rossini.

Funciones y horarios
Viernes 3, jueves 9 y sábado 11 de noviembre, 20 h. Domingo 5 de noviembre, 17.30 h.
Duración 2 h aprox. + 25′ de intervalo

La Noche de los Museos

 

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