Diario de Viajes

Mini Escapada a Río de Janeiro.

 

– Hola Patito, se me ocurrió una Idea…

Que tenes que hacer del 18 al 23 de Diciembre?

– Nada, estoy de vacaciones!

– Nos vamos a Río?

– Siiiiii!

Río es una de mis ciudades favoritas para escaparme un par de días. Es ese lugar icónico donde siempre esta “tudo bem”.

Paramos en el Blue Tree Desing Río en la zona de Recreo. Nunca mejor puesto el nombre! Queda pasando Barra del Tijuca, bastante lejos del centro. Una zona muy tránquila y segura.

El Hotel es absolutamente blanco, solo se diferencian los distintos planos arquitectónicos por las tramas de los materiales. Recomiendo el uso de gafas de sol, cual divas, para ir a desayunar. El desayuno muy rico, muy brasilero!

Disfrutamos de mañanas de playa y alternamos con tardes de pileta con una vista increíble desde el piso 10 del hotel.

Hicimos un mini paseo al Pan de Azúcar y dejamos nuestro mensaje en el mural de la última estación.

 Arriba de todo nos encontramos con este hermoso mural.

La cantidad y el tamaño de las Bromelias

y de las  orquídeas

es increíble!

Visitamos el Corcovado donde me saque la típica foto con los brazos abiertos y deje un pedido muy especial en la mini capilla, que esta en la base de la inmensa escultura del Cristo, que le de la bienvenida a todos los que llegan a Río.

No pierdan la oportunidad de visitarla en divina!

La imagen de Nuestra Señora Aparecida, patrona de Brasil, es lindísima, tan linda como el milagro que le adjudican. En el tiempo de los dominios de los Portugueses, el barco en el que venia la virgen tallada en madera se hundió frente a la costa de la Bahía de Guanábara. Después de algunos años apareció la escultura de madera de la Virgen con la cara negra, la original era blanca, el hecho de estar sumergida por un tiempo hizo que la madera tomara ese color.

En los trayectos entre El Corcovado y el Pao de Azúcar pasamos por esas callecitas mágicas que tiene Río, donde, a pesar de la pobreza estructural que tiene una ciudad donde hoy viven 7.000.000 de personas, se conserva intacto el espíritu carioca lleno de color y buena onda. El Barrio de Santa Teresa es una suerte del Montmartre donde viven los artistas plásticos consagrados de Brasil.

Y no podía faltar la foto de una puerta, que ya es un clásico en los Diarios de Viaje de La Buena Vida.

Jorge Selaron fue pintor y ceramista chileno, fanático de Río de Janeiro. Su mayor y más conocida obra está en la Calle Manoel Carneiro, en el barrio de Santa Teresa: es la «Escalera del Convento de Santa Teresa», también conocida como «Escalera del Selarón», que conecta la Calle Joaquim Silva, en el barrio de Lapa, a la Pendiente de Santa Teresa, en el Barrio de Santa Teresa. Fanático de Gaudi, su obra remite al Parque Güell de Barcelona. Termino su vida de una forma trágica quemándose a lo “bonzo”, anunciando que él sería el último azulejo de su obra.

Río es una ciudad romántica, las caídas del sol en la playa invitan a celebrar el amor.

Vayan a los lugares que siempre soñaron!

Que tengan una Buena Vida!

Fotos: Pato Sclocco tomadas con iPhone6

http://www.labuenavida.com.ar/2017/01/06/mini-escapada-a-rio-de-janeiro/

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